Las distintas
preocupaciones generadas por el Covid-19 y como nos afecta puede ser muy
complicado para nosotros. Y más aún el estar aislados, hace necesario
enfrentarnos solos ante distintas circunstancias cotidianas.
Esta pandemia
ha cambiado mucho la forma en la que hacemos nuestras cosas, ha cambiado el ritmo
de vida que solíamos tener, es decir, ir a trabajar, ir al colegio, reunirse
con la familia o amigos ya sea en lugares públicos o cerrados, todo esto ha
dado un giro de 360º en todo lo que conocíamos y hacíamos. Trayendo consigo la
incertidumbre y en muchos casos, el temor a contagiarse o contagiar, haciendo
que muchas veces perdamos el control de la situación y de nuestros
sentimientos, pensando que todo se nos está yendo de las manos o que todo está
saliendo mal. Todavía no nos acostumbramos del todo a tantos cambios seguidos.
Si bien es
cierto, el coronavirus es una enfermedad que nos afecta físicamente, pero las
medidas que tomamos para prevenirla, el aislamiento social, puede hacer que nos
estresemos e incluso convertirlos en trastornos mentales, como la ansiedad,
cuadro de angustia, irritabilidad, depresión, etc.. Tenemos que preocuparnos
tanto de nuestra salud física como de nuestra salud mental y la espiritual.
El aislamiento
social nos trae consigo la rutina, el aburrimiento, cuando nos sentimos en ese
estado de desagrado, cambia nuestra forma de pensar, esto hace que perdamos el interés
por las cosas, tengamos pensamientos
negativos, no podamos concentrarnos bien y esto hace cambios en nuestro cuerpo.
Nos sentimos cansados, nuestra forma de hablar cambia, entre otras cosas.
Disminuye nuestra capacidad de hacer cosas productivas e incluso baja nuestra
autoestima. Podemos llegar a dormir muchas horas en el día para que de esta
forma se pase más rápido el tiempo.
En mi opinión, muchas situaciones
que antes podíamos enfrentar tranquilamente, ahora se nos hace de alguna manera
u otra, muy estresante. Pero para hacer un cambio a todo eso, es necesario
cuidar nuestra salud física y mental, es decir, haciendo ejercicio ya que
reduce los niveles de estrés, alimentarse de una manera sana, dormir bien,
tomar aire en las medidas que podamos. También podemos llamar a nuestros amigos
o familiares para mantener los vínculos y distraernos un rato. El punto es hacer
una rutina y seguirla diariamente para mantener nuestra mente ocupada. Estas
cosas serán de mucha ayuda para mantenernos en tranquilidad.
El Covid-19 es un tema que todos
debemos tenerlo en consideración. Si estamos mentalmente sanos, tranquilos con
un estrés controlado vamos a relacionarnos mejor con nuestra familia, vamos
a pensar claramente y nos lo va agradecer nuestro sistema inmunológico porque
el estrés, la depresión, la ansiedad nos debilita y nos enfermamos. Algo que
hacemos en nuestra familia y particularmente yo, es escuchar música para comer
y para hacer todas nuestras actividades. Cantamos y nos divertimos mucho con
nuestros cachorros. Al final del día, vemos películas o series para relajarnos.
Debemos cuidar nuestro cuerpo y mente, adecuarnos a esta
forma de vida que podría llegar a ser permanente. Lo mejor que podemos hacer es
preocuparnos más de nuestra salud mental pues las consecuencias pueden ser peor
de lo que imaginamos. Siempre es bueno pedir ayuda.
